Lo único que existe al entrar por la puerta de la entrada es silencio. La abres y no hay nada más, todo está oscuro, no hay ruidos, ni sueños, y solo al fondo se ve un poquito de esperanza que se va apagando poco a poco. Avanzas por el pasillo esperando que alguna puerta se abra, que alguien aparezca en medio de esa soledad que se representa en las cuatro esquinas de esta casa. Pero por mucho que esperas nunca pasa nada.Y en este pequeño camino, corto pero eterno a la vez, va pesando más cada minuto que pasa, al saber que estas en un lugar en el que nunca serás feliz, donde nadie te dedicará una simple sonrisa o un abrazo en un momento como este..
lunes, 12 de noviembre de 2012
me quiero ir
Lo único que existe al entrar por la puerta de la entrada es silencio. La abres y no hay nada más, todo está oscuro, no hay ruidos, ni sueños, y solo al fondo se ve un poquito de esperanza que se va apagando poco a poco. Avanzas por el pasillo esperando que alguna puerta se abra, que alguien aparezca en medio de esa soledad que se representa en las cuatro esquinas de esta casa. Pero por mucho que esperas nunca pasa nada.Y en este pequeño camino, corto pero eterno a la vez, va pesando más cada minuto que pasa, al saber que estas en un lugar en el que nunca serás feliz, donde nadie te dedicará una simple sonrisa o un abrazo en un momento como este..
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