
Con solo tocarnos las manos ya podemos expresar lo que sentimos, sin palabras.
Podemos acariciarlas como muestra se cariño, jugar, apretarlas como si estuvieramos enfadados, no tocarlas para no hablar con esa persona, pellizcar como si nos molestara algo... y también se pueden contar miles y miles de historias.







No hay comentarios:
Publicar un comentario