viernes, 21 de enero de 2011
Mi colegio
Parece mentira que un millón de ilusiones que en su día cogíamos de la mano quepan ahora todas en una cajita amarilla. Me apuesto todos los creps de chocolate del mundo a que quien destrozó mi colegio no estuvo en el ni una cuarta parte de su vida... porque en el instituto puedes pasar cosas malas, y odiar mucho ese lugar, pero tampoco para destrozarlo... y en un colegio? lo malo malísimo que te puede pasar es perder a las canicas, o que se te cuelen en la fila de entrar a clase. Y quien derrumba un colegio no tiene corazón. Debríamos ir a romper su casa, a quien se le ocurrió esa tan maravillosa idea de arreglar el otro colegio y el nuestro dejarlo destrozado y solo, y con los recuerdos de un montón de gente dentro. Ai gente mala.
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