martes, 28 de diciembre de 2010
L.A.
Siempre que me siento pesimista por como está el mundo, pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto de Heathrow. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo lleno de egoísmo y de odio, pero yo no lo entiendo así. A mi me parece que el amor, está en todas partes. A menudo, no es especialmente decoroso, ni tiene interés periodístico pero siempre está ahí. Padres e hijos, madres e hijos, maridos y esposas, novios y novias, viejos amigos... Cuando los aviones se estrellaron contra las torres Gemelas, que yo sepa, ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban allí a bordo fueron de odio y venganza. Todas fueron mensajes de amor. Si lo buscarais, tengo la extraña sensación de que descubriríais, que el amor en realidad está en todas partes.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)







No hay comentarios:
Publicar un comentario