Cuentan que hace mucho tiempo, un hombre castigó a su niña pequeña, de 3 años, por desperdiciar un rollo de papel de envoltura dorado. El dinero era escaso en esos días, por lo que explotó en furia cuando vio a la niña envolviendo una caja para ponerla debajo del árbol de Navidad. Sin embargo, la mañana siguiente la niña le llevó el regalo a su padre y dijo: - "Esto es para ti"
Él se sintió avergonzado de su reacción de furia, pero volvió a explotar cuando vio que la caja estaba vacía.
Le volvió a gritar, diciendo: - "¿No sabes que cuando das un regalo a alguien se supone que debe haber algo dentro?".
La pequeña giró hacia arriba con lágrimas en los ojos y dijo:
- "Oh, papá, no está vacía. "
Yo soplé besos dentro de la caja… son todos para ti".
jueves, 28 de enero de 2010
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